Algunos apuntes sobre ortotipografía francesa

Tal y como me había comprometido, he estado buscando información acerca algunas de las similitudes y diferencias entre la ortotipografía francesa y la española, y me he encontrado con algunos archivos pdf de artículos de revistas universitarias, donde se explica la dificultad del traductor para moverse entre la morfosintaxis, el léxico y la edición. Las especificaciones que he podido encontrar solo en Wikipedia son demasiado numerosas como para reproducirlas o resumirlas en este espacio, pero no quiero dejar sin resaltar algunas peculiaridades, por coincidir o por distinguirse de la lengua española.

Entre español y francés no hay demasiadas diferencias, ya que la ortotipografía de nuestra lengua se conforma sobre todo a partir de las normas procedentes de Francia, pero en el trato con las mayúsculas sí hay algunas diferencias. Me parece especialmente llamativo el caso de las ligaduras (œŒ): si inicia la palabra que abre el párrafo, ambos componentes deben aparecer en mayúscula, no solo el primero.

Por otra parte, al igual que el español, los días de la semana y los meses se inician con minúscula (lundi, mardi, mercredi, janvier, février…), excepto en los casos habituales de inicio de párrafo, después de punto…

En los títulos de las obras literarias, sí se procede de un modo distinto que en español (fuente):

Solo la primera palabra se inicia por mayúscula cuando:

  1. El título no empieza por un artículo definido:
    Un long dimanche de fiançailles, Orgueil et préjugés.
  2. El título contiene un verbo:
    Le facteur n’est pas passé.

Esto se vuelve complicado cuando:

  1. El título empieza por un artículo definido: se inician en mayúsculas todas las palabras hasta que se llega a un sustantivo, es decir,
    Les Trois Mousquetaires, La Jeune Fille à la perle.
  2. El título se compone de dos sintagmas coordinados:
    Le Vieil Homme et La Mer.

Adjunto algunos enlaces que serán infinitamente más útiles que todo lo que yo pueda añadir:

Crespo, J., Marín Hernández, D., “El uso de mayúsculas en español y francés”, Analecta Malacitana electrónica, 2005, número 18. Especialmente interesante es esta tabla.

Dudas sobre mayúsculas y más.

Veloso, Isabel, “Ortotipografía comparada (francés-español)”, Thélème, Revista Complutense de Estudios Franceses, 2004, número 19, págs. 183-194.

La Constitución española en formato ePub

Quiero compartir algo que creo bastante útil: el archivo ePub de la Constitución española. Me alegrará que la compartas con quien pueda necesitarla, o a quien le pueda servir de algo, pero no sin citarme, o citar este blog.

POR FAVOR, NO SEAS MUY PUNTILLOSO, YA QUE ES EL PRIMER ARCHIVO QUE PREPARO PARA PUBLICACIÓN EN FORMATO EPUB, y el precio que te cuesta tampoco es para exigir.

Lo puedes releer en el ordenador, con la aplicación de Adobe Digital Editions, o en cualquier lector electrónico que admita este formato de archivo.

Se puede descargar aquí. Y si quieres dejar un comentario, te lo agradeceré. Y si ves algo que haya que corregir, házmelo saber, lo valoraré y, si tienes razón, lo enmendaré.

Diseñador y maquetador

Para la mayoría de mis amigos, y para algunos clientes, lo que hago es diseño, pero para mis colegas de trabajo, que ven lo que me entregan y lo que devuelvo terminado, mi trabajo no es diseño. Las diferencias son muy importantes: las decisiones que toma el diseñador son fundamentales; cabeceras, formas de logotipos, tipografías, colores, estilos de caracteres, formatos de fotografías o ilustraciones, es el director artístico del proyecto a imprimir (o a publicar en web u otros formatos), y quien da las directrices a seguir por todo el equipo (o por la persona) que se encargará de llevar a cabo la idea. Para mí, eso es el diseñador, el director de arte, es el comunicador que elabora y transmite el concepto a través del trabajo impreso, quien define las partes que compondrán el mensaje, el que toma las decisiones que los maquetadores ejecutaremos, con la muestra de algunas páginas de ejemplo. El asunto es que luego hay que adaptarse a los cambios que ocurren en las sucesivas páginas, y ahí hay que tomar otras decisiones, de mayor o menor entidad, siempre dentro de la lógica que nos ha venido dada, para seguir en todo lo posible lo que el diseñador nos ha dictado. Esto no siempre está exento de problemas. Por ejemplo, ¿todas las fotos tienen un tamaño enorme en el ejemplo pero el texto no se puede colocar?, pues habrá que buscar una solución sin variar “intocables”.

Por mi parte, mi trabajo como maquetador se limita a interpretar el diseño y ejecutarlo, de adaptarlo al proceso de la imprenta, de que todo vaya como debe ir, cuatricromía o Pantone, textos bien colocados, paginación correcta, sin viudas ni huérfanas, con las imágenes tratadas y/o recortadas, con tipografías, con calidad para no desperdiciar tiempo en sucesivas correcciones. Con una sola prueba de ferros debería bastar para empezar a tirar.

Digamos que me encargo de la parte técnica, mientras que la creativa me la entregan solucionada. Aunque es verdad que si me piden diseñar una pieza que puedo considerar a mi alcance por mi experiencia (no una campaña de publicidad, pero sí una composición para una página, o una revista de barrio, un díptico, un tríptico, una tarjeta), no suelo decir que no.

Estas son las diferencias que para mí existen entre diseñador y maquetador. A lo mejor hay otras que me he olvidado, y otras que no conozco o que no las veo tan claras. Si ya has leído hasta aquí, puedes comentar para explicar cómo lo ves tú.

Maquetar con páginas maestras en Word

Procesador de textos. Maquetación profesional se hace con otros programas

Procesador de textos

En los programas profesionales de maquetación, se puede crear una página maestra en la que se repiten guías, números de página y todos los elementos que se han de repetir en diferentes páginas, como los nombres de la sección de una revista. En los documentos InDesign o QuarkXpress se pueden crear múltiples páginas maqueta, mientras que en Word no he visto más opciones que una. Algunas empresas actualmente están exigiendo la maquetación de algunos de sus documentos en Word, porque no necesitan un acabado profesional para imprimir su documento, no les hace falta quedar bien, porque con salir del paso por una vez puede ser suficiente; si lo necesitan, recomiendo buscar a un profesional que haga la maquetación y el arte final para imprenta, si es que la calidad es importante para esa empresa. Si no lo es, se plantea el problema para el que recibe las órdenes. Como no está a la vista, voy a explicar cómo se crean páginas maestras en Word 2011 para Mac.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que las páginas maestras no deben contener texto que no se vaya a repetir en todas las páginas.

Hay que abrir un documento y, en el menú Ver, se hace clic en “Diseño de publicaciones”, y en la esquina inferior derecha aparece la pestaña “Páginas principales”, que es la denominación para las páginas maqueta. Una vez ahí, podemos hacer clic en encabezado, por ejemplo, y aplicar una página diferente para pares e impares (activando la correspondiente casilla de verificación). Para volver al documento a editar hay que cambiar a la pestaña de al lado (“Todo el contenido”). Entonces se cierra la página maestra y aparece la página normal. Ya se puede seguir editando.

Productividad en el texto: los estilos de Word

Word permite dar formato de párrafo y de carácter a los textos que hay que maquetar. Indesign reconoce los formatos que se dan en los documentos de Word, permitiendo asignar esos estilos del documento previamente creados al archivo .indd con solo un clic. Es muy útil para el maquetador (ahorrando tiempo e incrementando la dichosa productividad), que sólo tiene que adaptar dichos estilos a lo que exija la dirección de arte de turno. Las diferencias de formato no se aprecian en InDesign, y además, en Word, se aplican una a una.

Los estilos son conjuntos de instrucciones de formato. El formato es una característica que aporta datos de aspecto al documento (tipo de fuente, negrita, cursiva, párrafo justificado, alineado a izquierda o derecha…). Los estilos permiten, con mucho menos esfuerzo, aplicar las mismas características a las partes del texto que el autor necesite, dotando al documento de una estructura necesaria (una jerarquía del texto que incluya: título, subtítulo, cuerpo, pie de foto, foliación, pie de página…).

Estilo de párrafo

Al aplicarlo, afecta a todo el párrafo en el que esté parpardeando el cursor. Incluye alineación justificada, a la izquierda o derecha, interlineado, espacio antes o después del párrafo… Estos estilos se marcan con la imagen ¶.

A cada estilo de párrafo se le pueden añadir las características de la tipografía (fuente, cuerpo, interlineado, etc.) y así se forma el texto estructurado como se ve en la vista esquema, por niveles de información.

Estilo de carácter

Al aplicarlo, afecta a todo el texto seleccionado. Incluye formato negrita, subrayado o cursiva, tamaño de fuente, tipo… Estos estilos se marcan con la imagen a.

La lista de estilos en Word para Mac 2010 aparecen en la lista de la esquina superior izquierda. Word ofrece una serie de estilos creados, pero podemos crear los nuestros propios estilos, pulsando en “Crear nuevo” y dando las características que deseamos que tenga. Incluso podemos modificar los que ya están creados.

Cada documento puede tener un número de estilos dado (título, subtítulo, cuerpo…), y se aplicarán con un solo clic.

Si lo has planificado y ejecutado bien, tu documento será muy fácil (y rápido) de maquetar, tanto si se va a imprimir como si se va a preparar para publicar en web, o en formato ePub.

Redacción para presentarse

En mi opinión, trabajar el texto implica modular un mensaje, de manera que termine siendo adecuado al objetivo y al lector destinatario, y por supuesto elevando al autor a la mejor consideración, gracias a la originalidad y claridad de la exposición. Generalmente, los escritos tienen un objetivo, que es el lector, de modo que, antes de comenzar, convendría, si se dispone de tiempo, tomar una hoja de papel y apuntar lo que esperamos de la redacción (OBJETIVOS), la estructura de los párrafos (ESQUEMA), y los datos del lector que nos van a ayudar a redactar el texto. Redactar para otro impone algunas reglas, y la más importante, me parece, es ponerse en el lugar del lector.

Como hablar en abstracto supone una dificultad, voy a proponer un ejemplo particular:

MEDIO

En este caso, una nota impresa (podría ser un e-mail, una noticia, una exposición…) servirá para delimitar extensión, tipo de estructura y tratamiento.

OBJETIVO

Presentar un servicio profesional y eficaz que se puede externalizar satisfactoriamente.

LECTOR

La nota irá dirigida a un lector heterogéneo: responsables comerciales, directores financieros, propietarios de imprentas y gestores de PyME, por lo que deberá explicar de forma general los procesos y las soluciones que supone, la reducción de los riesgos y la mejora de los tiempos de entrega de los proyectos, sin tecnicismos que impidan la comprensión, pero con un léxico profesional. Conviene cuidar el tratamiento, que en todo caso será de respeto. Para ofrecer según qué servicios hace falta mantenerse a una distancia, no bajar ningún peldaño.

ESQUEMA (podría ser algo así)

Parte 1.- Presentar los problemas de imagen que puede evitar a la empresa la corrección lingüística en textos que conforman documentos de cierta importancia para una empresa.

Parte 2.- La posibilidad de recibir el documento maquetado para directamente imprimir, impreso o preparado para publicar en web.

Parte 3.- Añadir la ventaja del ahorro de tiempo y dinero que supone externalizar el servicio. Descripción del servicio y los beneficios que tiene para el cliente.

Parte 4.- Presentar a la persona que le va a sacar de esos apuros.

Parte 5.- Despedida y datos de contacto.

Lo siguiente es imprimir una copia, corregirla y pasársela a alguien de confianza que nos dé su opinión y consejos de mejora. ¿Se te ocurre algo mejor para añadir al proceso de redacción?

La página

A la hora de enfrentarnos a una página para leer, valoramos inicialmente con un vistazo rápido si nos resulta atractiva, y vemos: imágenes si las lleva, colores, huecos en blanco, márgenes, párrafo largo o corto, diálogos, tipografía, interlineado. Por esto se intenta que la mancha sea organizada y atractiva (en imprenta, se le denomina mancha a la forma de tinta que se ve sobre el blanco del papel). En prensa y revistas, se cuida mucho al lector, ya que de la cantidad de ellos depende la publicidad que permitirá a la publicación subsistir (ya veremos cómo evoluciona esto) o no.

Por ejemplo, el uso de calles (espacio en blanco entre párrafos de la misma noticia) y corondeles (línea que separa dichos párrafos), o párrafos justificados o a bandera, sirven para mostrar al ojo humano un orden agradable (frente al caos de algunas publicaciones que siguen viendo en la inspiración punk de los 70 un signo de novedad). Por cierto, el párrafo corto es más legible, cansa menos la vista y permite que no se nos pierda la línea que seguimos al leer.

La utilidad de los márgenes, además de para hacer garabatos o anotaciones, es también la de ordenar. Me gustaría destacar que el margen interior de cada página en la mayoría de los casos supone la mitad del exterior, ya que al abrir el diario o la revista, veremos su anchura duplicada. De este modo se da la sensación de continuidad del texto. De lo contrario, las páginas parecerían alejadas, desconectadas, y se desperdiciaría papel (economía medioambiental). Sobre el margen inferior, en los libros se deja un espacio mayor, para que el lector no se vea entorpecido por sus propios pulgares, con los que sostiene su lectura, mientras que en los diarios y revistas la sujeción es más lateral.

Hoy los diarios se maquetan e imprimen a una velocidad que hace menos de 20 años no era posible. La tecnología de las rotativas permite que se puedan sacar a la calle millones de ejemplares impresos en negro o en CMYK.

Al fin y al cabo, si no fuera porque hay lectores, no habría nada que publicar, así que hay que darnos facilidades, ya sea con una tipografía legible y agradable, con un papel y unas tintas de calidad (no hace mucho tiempo que se sabía si uno había estado leyendo el periódico por tener negras las yemas de los dedos).

Sé que me quedo corto, pero se puede seguir ampliando información mediante los enlaces a Glosario Gráfico (del maestro Gusgsm, a quien he agradecido muchos días en los últimos años que me sacara de alguna pifia), y otras páginas que iré recogiendo más adelante.

Gracias por la idea de la entrada, Ana.