Accesibilidad en Word 2010

Para los que trabajamos con documentos electrónicos desde hace años, el principio es un archivo elaborado con software procesador de texto, muy habitualmente Word, y aunque luego se precise el cambio a otros formatos para su distribución, ya sea a pdf, ePub o HTML, el inicio de la difusión de la información tomará forma desde ese punto de partida. Si tenemos en cuenta que nuestra documentación llegará a personas muy diferentes, todos los que nos dedicamos al tratamiento de información en soporte electrónico deberíamos conocer unos mínimos de accesibilidad. Se habla de un documento accesible cuando este puede ser manejado de forma independiente, y es compatible con software de lectura de pantalla (como, por ejemplo, JAWS).

Para hacer documentos accesibles, no solo hay que considerar las características del usuario lector, sino también el medio en que se vayan a reproducir. Además, hay que señalar que no se trata de modificar, sino de adaptar el medio para que lo disfruten más personas, tendiendo a la generalidad. Del mismo modo que se construyen rampas donde antes solo había escaleras, o se pone un tono a los semáforos cuando abren el paso a los peatones, la vida de las personas tiene circunstancias, como las laborales, donde determinados obstáculos, se pueden suavizar. Las distintas discapacidades visuales, a la hora de tratar con documentos de texto, pueden salvarse siguiendo algunas recomendaciones similares a las que se dan para construir documentos HTML accesibles, y Microsoft Word 2010 ofrece una herramienta denominada Comprobador de accesibilidad, también disponible para archivos PowerPoint o Excel.

Guardar con un nombre semánticamente relevante

El documento precisa de un nombre para guardarlo en nuestro disco duro, y ese nombre servirá para encontrarlo más fácilmente cuando haga falta recurrir a la información que contiene. Procura no usar caracteres especiales que supongan un problema, como guiones, tildes, signos de exclamación o interrogación. Mejor si solo se emplean caracteres alfanuméricos.

Usar estilos

No me canso de repetirlo: los estilos de párrafo facilitan a los lectores de pantalla la lectura organizada del documento, y a los maquetadores nos permite que el documento mantenga una estructura muy útil de cara a la elaboración del índice (también nombrado como tabla de contenidos o TOC) en documentos largos. Ya he hablado de ello, si te interesa, en esta otra entrada.

Los títulos deben ser cortos, y sus estilos tienen que seguir el orden (Título 2 después de Título 1…).

Especificar filas de encabezado de columna en tablas

Al iniciar una tabla, en “Opciones de tabla”, se puede marcar la opción “Fila de encabezado”, lo que permitirá al lector de pantalla distinguir esa fila de las demás, y transmitir la diferencia correctamente.

Agregar texto alternativo

El texto alternativo aparece cuando se pasa el puntero por una imagen y sirve para que las personas que utilizan un lector de pantalla sepan qué muestra esa imagen, gráfico o tabla. Debemos incluir una breve descripción para el lector.

Hacemos clic con el botón derecho del ratón sobre la imagen y en el menú contextual aparecerá la opción Formato. Aparecerá un cuadro con opciones y una de ellas será “Texto alternativo”. Añadiremos una breve descripción de la imagen en los cuadros de texto “Título” y “Descripción”, y cerraremos el cuadro.

Espacios en blanco

Los lectores de pantalla leen los espacios adicionales, los párrafos vacíos. Después de oír “en blanco” varias veces, el usuario puede pensar que ha llegado al final del documento. En lugar de esos caracteres, se recomienda usa el formato (espaciado antes o después del párrafo) para crear espacios en blanco.

Sobre Word, solo me queda decir que no es un formato en sí accesible, que es un punto de partida y que hay que transformarlo. Mejor en HTML (+CSS), sobre el que hay cientos de páginas que se dedican a la accesibilidad web, con solo usar Google. Sobre pdf, me gustaría compartir algunos enlaces: Olga Carreras comparte algunos posts muy didácticos. Sobre ePub, escribiré próximamente cómo hacer de un ePub un archivo accesible para personas con discapacidad visual.

Futuro para filólogos

Los cambios en nuestra forma de entender el mundo se suceden rápidamente. Tanto filología como otras carreras universitarias parece que año tras año ven estrecharse su espacio en el mundo laboral. Los medios de comunicación nos hablan de periodistas mal pagados, de diplomados en Biblioteconomía que trabajan como recepcionistas, de licenciados en Humanidades que desempeñan labores para las que no hace falta el esfuerzo de terminar una carrera, y de filólogos que, en el mejor de los casos, se tienen que marchar a otros países para trabajar en la enseñanza de idiomas. Los medios modifican la percepción del mundo, y a este que escribe no termina de convencerle la nueva versión oficial de la realidad. Es mentira la frase tan repetida desde que empezó esta crisis: Es lo que hay. Hay otras opciones, al menos para aquellas personas que, con todo lo adquirido a través del hábito de la lectura, podría decirse que saben comunicarse mediante la palabra escrita o pronunciada.

Esas carreras, en casi todas sus variedades, se encuentran en horas bajas porque no miramos hacia arriba. La docencia ya no es la salida laboral para la mayoría, ni la edición, ni siquiera la corrección de textos. La economía elimina pasos que considera prescindibles, así que hay que encontrar el lugar del valor, crear el puesto que nos ponga en el centro de la necesidad. Ese pequeño margen existe, aunque todavía no lo hemos sabido ver tan claramente.

La cantidad de información que la red genera es tan enorme, que harían falta varias vidas para leer la Wikipedia, o para ver los vídeos que almacena Youtube, o para leer la cantidad de noticias y tablas que presentan los millares de periódicos online, o para hacer accesibles las fotografías. Y ahí esta el valor: en ahorrar tiempo y mejorar la accesibilidad de la información para los clientes. En ayudar al desarrollo de tecnologías OCR, en desechar las búsquedas con ruido. En vislumbrar las consecuencias de lo que está escrito, en interpretar entre líneas, en facilitar la lectura de datos que interesan, en la explicación de las gráficas y las tablas. En resumir párrafos y unir las partes de una historia que se cuenta aquí y allí, y todo ello con la coherencia que hace comprensible lo que se lee. Entre las competencias que se imparten en biblioteconomía están los resúmenes, tan útiles para recuperar información relevante. Y tan importante es generar ese resumen como hacerlo en los formatos adecuados, con la imagen que precisa el lector/auditorio al que va dirigido, y que se pueda enviar y reproducir según los estándares.

La Filología, pese a enseñarse a la antigua en la universidad, ofrece herramientas que deberían sernos útiles para trabajar en el siglo al que por fin, después de tantas promesas, hemos llegado. La docencia a ese nivel necesita un gran cambio, al menos en el menú de optativas y en la plantilla de profesores, para que se abra el camino de los futuros filólogos. Creo sinceramente que, con esas titulaciones, ahora malditas, habrá algunas opciones, siempre y cuando se complemente la formación con vista, y contemplando los años que vienen, no con el ojo puesto en el mes.

¿Puedes aportar algo? La zona de comentarios está abierta.

Vocabulario 2.0

Como últimamente mis clientes me dejan demasiado tiempo libre, más del que necesito, llevo algunas semanas interesándome por el e-learning -aprendizaje en línea para los fundamentalistas hispánicos- y las redes sociales, y he comprobado que mi vocabulario se enriquece con términos nuevos, referidos sobre todo a la actualidad de La Gran Red (los que me conocen saben que es mi ídolo al que adorar), que antes no había necesitado y sin los que ahora no podría pasar una semana. No pretendo ser un lexicógrafo hipertextual de términos efímeros (o_O), me basta con hacerme entender, ayudar a los que lo necesitan. Presento a continuación dichos términos, sin ningún orden más allá del alfabético, a ver si a quienes lo lean les suena, los conocen o tachan la opción C (ni lo primero ni lo segundo). Espero que te sirva al menos para no perder el tiempo.

 HUELLA DIGITAL: Además de un sistema de seguridad, la huella digital se refiere a las marcas que deja nuestra actividad dentro y fuera de la red, los sitios que quedan almacenados en el GPS o las últimas llamadas de tu móvil están fuera de internet, pero también son huella digital; una vez conectados, nuestro rastro se puede seguir en cómo y dónde nos encuentra Google, qué dicen de nosotros nuestros comentarios en las redes sociales, si tu nombre aparece en una lista de funcionarios o en un atraco a un estanco… Es muy complicado que no haya información sobre nosotros en La Gran Red, ya que más de la mitad de nuestros datos los cedemos de forma involuntaria. Ahora, si buscas un empleo, hay que hacer lo mismo que antes (vestirse adecuadamente, cuidar la expresión, no ser exagerado en los gestos) y además cuidar la huella que deja tu paso por internet. Los departamentos de RRHH (recursos humanos) se fijan en tu reputación, la que les muestra tu huella.

INFOXICACIÓN: La nube de tags no te deja ver la ciudad, y hay que distinguir lo relevante y útil de lo que sólo genera confusión, del desorden y de lo irrelevante. La propuesta de Alfons Cornella es diseñar instrumentos para reducir el ruido informacional que recibimos, y aumentar la productividad del tiempo de atención de que disponemos. En este sentido el microblogging toma forma, porque comunica eficientemente, con poco material, ofrece información relevante, elimina ruido, combina texto e imágenes, permite incluir vídeo o música para atraer al lector. Si quieres leer más, aquí pego el enlace.

INTERFAZ: Aspecto que muestra la pantalla del dispositivo para comunicarse con humanos. Existe una profesión -dicen algunos que es de alta demanda- que es la del diseñador de experiencia de usuario, y el que ocupa ese puesto se dedica a poner en juego la mejor imagen para un programa de cara al usuario. Por ejemplo, Photoshop distribuye sus herramientas agrupadas en paletas que se pueden repartir por el monitor, los iconos son sencillos y no varían en su esencia de una versión a otra. El diseñador UX (UserXperience) toma las decisiones acerca de cuál es la mejor forma de presentar el programa, no sólo que sea bonito, sino también útil y sencillo. Uno de los logros de estos profesionales que todos conocemos es el de que los cajeros devuelvan primero la tarjeta (para que no la olvides una vez que hayas recogido el dinero que te ha llevado hasta allí).

KNOWMAD: El trabajador de la innovación, porque no le queda otro remedio si quiere trabajar. Tiene algo bueno (el humano puede adaptarse, y muy mal estará el que no sea capaz) y algo malo (aunque te canses de hacer cursos, no hay nada que sepas hacer que otro, a unos kilómetros de distancia, en inglés y en unos segundos, no me vaya a solucionar por menos dinero). El punto medio lo podemos encontrar en que nuestras circunstancias de vida nos obligan a aprender cada día algo más. El enlace recomendado incluye un libro gratuito esta vez: Aprendizaje invisible. Aquí tienes el post.

NATIVO DIGITAL: Esta nueva etiqueta para humanos resulta muy difusa: la edad no te hace nativo digital, ni haber estado delante de Tuenti o Facebook durante un año dedicando a tus amigos información inconexa y sin sentido, ni saber encontrar los mejores vídeos porno o la mejor oferta para un móvil. Se trata de individuos multitarea, con problemas para centrar la atención, acostumbrados a manejarse con la tecnología, atentos a lo nuevo que viene o ha de venir, y capaces de extraer soluciones para problemas que están por venir, o que ya han llegado. En la primera parte de este pdf que enlazo se puede leer más sobre esta nueva etiqueta, si te interesa.

En el próximo día sin trabajo publicaré otras como storytelling, metadatos, taxonomía o microblogging. El aprendizaje en línea permite una adaptación en cuanto a horarios y conocimientos que ojalá hubiéramos tenido hace años: ahora seríamos muchos más alumnos con una formación más eficaz (si nuestros guías por la nube de tags se hubieran formado para trabajar como tal).

La Constitución española en formato ePub

Quiero compartir algo que creo bastante útil: el archivo ePub de la Constitución española. Me alegrará que la compartas con quien pueda necesitarla, o a quien le pueda servir de algo, pero no sin citarme, o citar este blog.

POR FAVOR, NO SEAS MUY PUNTILLOSO, YA QUE ES EL PRIMER ARCHIVO QUE PREPARO PARA PUBLICACIÓN EN FORMATO EPUB, y el precio que te cuesta tampoco es para exigir.

Lo puedes releer en el ordenador, con la aplicación de Adobe Digital Editions, o en cualquier lector electrónico que admita este formato de archivo.

Se puede descargar aquí. Y si quieres dejar un comentario, te lo agradeceré. Y si ves algo que haya que corregir, házmelo saber, lo valoraré y, si tienes razón, lo enmendaré.

Papel y píxel /2 – No todo es tan bonito en los Tag

Para continuar con la aplicación Microsoft Tag, quiero completar la información que quedó muy corta en la entrada anterior.

Los smartphones son una parte importante de la vida de sus propietarios, les mantienen conectados a la red y los convierten en clientes potencialmente, con la facilidad de no tener que teclear ninguna dirección, ni abrir buscador alguno. Una vez impreso, o en la pantalla del ordenador, el código Tag se escanea y la pantalla del teléfono se muestra la experiencia elegida.

La aplicación Microsoft Tag ofrece crear, distribuir o escanear GRATIS una gama de tecnologías que va del reconocimiento de los códigos QR o códigos de barras Tag, a lo útimo en comunicación móvil: Near Field Communication (NFC). Dependiendo de la opción, puedes crear una campaña completa, poner una frase o un número de teléfono, enlazar una aplicación, una web o un vídeo. Es un gran método de ampliación de la información, de ofrecer valor añadido al cliente, de atraerlo en definitiva hasta el producto.

Hasta aquí, todo es muy positivo, pero sigo leyendo y entonces encuentro algo que no me gusta en absoluto: los códigos Tag permiten asignar a cada dispositivo un número ID; a este punto le veo ventaja para las marcas, pero a una buena parte de los consumidores no nos gusta ni siquiera compartir la ubicación con Google, así que lo de decir cuándo y cuántas veces vamos a un determinado sitio, o usamos un determinado servicio…, habrá que ver hasta dónde llega la efectividad de esta función. Las empresas que los usan tienen acceso a herramientas gratuitas de análisis y control de datos de efectividad, que generan estadísticas de uso por hora y lugar de escaneado. Personalmente, no es que tenga mucho que ocultar, ni muchos bienes que guardar, pero resulta que esto es como publicar en alguna parte todos mis movimientos, y creo que eso es asunto de cada uno. A lo mejor Microsoft lo ve muy bien para las empresas, y las empresas lo encuentran tan atractivo como yo, pero si el cliente, que es el que dirá si funciona o yerra, no lo usa lo suficiente por proteger su intimidad (Microsoft se interesará por saber cómo funciona su producto y por qué), supongo que este punto deberán modificarlo.

Para leer más, aquí.

Palabras clave

No ocurre todos los días que uno estrene nueva categoría. Hoy abro “usabilidad”, un tema que me parece muy interesante para los que nos movemos a diario por internet, que cada día somos más.

Desde que inicié el blog me he preocupado por las estadísticas de visitas; me parece muy importante saber cuántos y por qué siguen el blog, para así ajustar mejor temática y contenido de los posts, y he visto que hay algunas entradas que reciben visitas, otras que apenas sí tienen y otras no han recibido NI UN SOLO CLIC. Para no desanimarme con estos artículos (son varios los que no han recibido NI UN SOLO CLIC) he buscado una solución, y es que es posible que me fallara el concepto de usabilidad: a pesar de prestarle atención al contenido, a la redacción, no he ajustado bien las palabras clave ni las categorías que WordPress ofrece para encontrar, entre todos los que hay, este blog en los buscadores, así que ahí puede estar una de las causas que expliquen la ausencia de lectores en esos posts.

Cuando se redacta la nueva entrada, a la derecha aparecen las opciones que permitirán la aparición de los posts en las búsquedas. Elige las palabras que engloben correctamente los asuntos sobre los que tratan tus posts. Lleva un tiempo, pero mejorará el índice de visitas de tu blog, lo que hará que escribas más y con más atención, y así podrás fidelizar a tus lectores con más seguridad. Al fin y al cabo, el blog tiene sentido por los que lo leen; por eso hay que evitar que tengas entradas SIN UN SOLO CLIC.